Panorama actual en México: Retos y problemáticas en la población LGBTI

Panorama actual en México: Retos y problemáticas en la población LGBTI

México es uno de los países en la región que cuenta con más leyes encaminadas a la inclusión de las personas de la diversidad sexual. Sin embargo, al mismo tiempo sigue siendo uno de los que tiene mayor número de registro de crímenes de odio.

Integrantes de YAAJ protestando contra las terapias de conversión en MéxicoCreator: YAAJ. All rights reserved.

Hablar de diversidad sexual nos obliga a reflexionar sobre la legitimidad en las formas dominantes de performar y representar el sexo y el género, como dimensiones que atraviesan enteramente el ámbito de lo público, y que se han establecido históricamente como esencias naturales y aproblemáticas y así, a preguntarnos si los programas y políticas que se han dispuesto en relación a ellos obedecen a esa diversidad que cada día, desde hace décadas, se hace más evidente (Corral y cols, 2016).

 México es uno de los países en la región que cuenta con más leyes encaminadas a la inclusión de las personas de la diversidad sexual. Sin embargo, al mismo tiempo sigue siendo uno de los que tiene mayor número de registro de crímenes de odio[1]. Tal y como se discute en diferentes foros, esto se debe en primer lugar, a que las transformaciones culturales no necesariamente siguen el ritmo de los avances en materia legislativa. Además, la mayoría de las políticas de avanzada dirigidas a las personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans[2] e Intersexuales (en adelante, LGBTI) se centran en la capital del país, mientras que en la mayoría de los estados no sólo existen fuertes resistencias para armonizar sus legislaciones locales, sino que muchas veces obstruyen y retroceden en la consecución de derechos. Tal es el caso de la comunidad Transgénero y Transexual para lograr el reconocimiento a su identidad de género en documentos oficiales, necesarios para obtener trabajo, seguro médico, entre otros. Únicamente la Ciudad de México otorga a las personas trans el derecho a la identidad sin una orden judicial ni exigir una cirugía para el cambio de sexo, mientras que en otros estados de la república lo exigen y generan mecanismos hostiles para que estas personas no accedan a este derecho como resultado del prejuicio.

Los esfuerzos realizados en materia legislativa en favor de la diversidad sexual se han centrado, principalmente, en el matrimonio igualitario y la adopción homoparental[3]. Aunque es un tema relevante y al cual es necesario dar seguimiento, es indispensable visibilizar otros asuntos pendientes en la agenda pública de la diversidad sexual.

Actualmente en México el movimiento más conservador ha tomado gran relevancia, buscando prohibir el matrimonio igualitario, el derecho a decidir de las mujeres sobre sus cuerpos e impulsando las terapias de conversión hacia homosexuales. Este movimiento[4] toma fuerza después de que el 17 de mayo del 2016 el presidente presentara iniciativas de ley para lograr que el matrimonio igualitario fuese reconocido en todos los estados. El resultado no fue el esperado, por lo contrario logró unir a los diferentes grupos religiosos formando una coalición llamada El Frente Nacional por La Familia, movilizando miles de personas que salieron a manifestarse a las calles para impedir el reconocimiento de los derechos LGBTI. Las iniciativas presentadas por el Ejecutivo fueron desechadas, los partidos políticos comenzaron a pronunciarse a favor de estos grupos como estrategia frente a las próximas elecciones y las instituciones gubernamentales han sido más cautelosas al trabajar temas relacionados con la diversidad sexual.

Es importante hacer notar que si bien existen condiciones sociales, culturales y políticas que vulneran y condicionan sistemáticamente la dignidad y los derechos de las personas LGBTI en México, estas no son estructuras inamovibles sino que, por el contrario, estamos convencidos de que a través del esfuerzo sostenido y coordinado entre actores sociales y políticos relevantes, podemos generar las transformaciones que promuevan mejores niveles de vida para esta población.

En nuestro país, los derechos de las personas con orientación sexual e identidad de género no normativa están amparados principalmente por el artículo primero de la carta magna, por la ley federal y leyes estatales para prevenir la discriminación; además, México ha ratificado diversos documentos internacionales relacionados con esta  materia, en 2011, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas aprobó su primera resolución histórica que reconoce los derechos de las personas LGBT, que fue seguida de un informe que documenta las violaciones de los derechos humanos basadas en la orientación sexual y la identidad de género. A raíz del informe, se instó a todos los países que aún no lo habían hecho a promulgar leyes que protejan los derechos básicos de personas LGBT. En 2014 fue aprobada la segunda resolución para combatir la violencia y la discriminación por orientación sexual y la identidad de género. En 2016 fue aprobada la tercera resolución, sobre protección contra la violencia y la discriminación, que ordena el nombramiento de un Experto Independiente en la temática.

En este sentido, las políticas exteriores, agendas, organismos internacionales, fundaciones y  embajadas han sido de vital importancia para trabajar y lograr cambios significativos como derecho al matrimonio civil; acceso a la seguridad social para personas casadas, existencia de un marco jurídico para combatir la discriminación y respeto a los derechos humanos, acceso gratuito para tratamiento de VIH/Sida, obtención de la credencial de elector con la identidad de género personal, directrices para proteger a las víctimas de violencia, entre otros. Diversas organizaciones en México están suscritas a redes internacionales como lo es la ILGA (International Lesbian Gay Association) organización que busca incidir en los gobiernos de los países para generar políticas que beneficien a la comunidad LGBTI.

Como se reconoce en el informe[5], de la Alta Comisionada de Naciones Unidas, las personas LGBT se siguen viendo afectadas por tratos violentos, acoso y discriminación. Dichos actos se constituyen en violaciones graves a los derechos humanos, mismas que se agravan en un contexto de impunidad. Esta situación empeora ante la “inexistencia de un mecanismo especializado de derechos humanos a nivel internacional que aplique un enfoque sistemático e integral de la situación de los derechos humanos de las personas LGBT e intersexuales”. Para el caso de los Estados que conforman la Organización de Estados Americanos, esta situación puede verse un poco disminuida con el rol de la actual Relatoría sobre los derechos de las personas LGBT de la CIDH. En el caso Mexicano se observa que se deben incrementar los esfuerzos por erradicar las prácticas discriminatorias por motivos de orientación sexual e identidad de género contra las personas LGBT y armonizar los modelos de atención a los estándares de derechos humanos en la materia. En particular se debe promover el reconocimiento de todos los derechos en los marcos legales de los Estados de la República[6].

Actualmente México solicitó unirse al Comité de expertos en temas LGBTI de la ONU[7]. El trabajo realizado internacionalmente, coordinado con diversas agencias de cooperación internacional ha logrado que México se pronuncie desde su política exterior como un país protector de esta comunidad, lo que nos permite tener argumentos sólidos para incidir internamente en nuestra política, exigiendo al estado respetar los tratados que ha ratificado o a los que se ha suscrito.  

 

[1] Según datos de la Comisión Ciudadana contra los Crímenes de Odio por Homofobia (CCCOH) de 2013, México ocupaba el segundo lugar mundial en crímenes de odio por homofobia. México es el país con mayores índices de crímenes de odio. Según el “Informe de crímenes de odio por homofobia (1995-2008)” realizado por la organización Letra S https://es.scribd.com/document/40332169/INFORME-DE-CRI-MENES-DE-ODIO-POR-HOMOFOBIA-ME-XICO-1995-2008.

[2] Aunque la transexualidad es una de las múltiples expresiones de las identidades trans, éstas no se limitan a aquélla. Las identidades trans hacen referencia a las diferentes formas de experimentar el sexo y el género en el transcurso de la vida. Cuestionan la idea de que el sexo y género están predefinidos y apela a la idea de que son construcciones socioculturales moldeables, donde los individuos tienen la oportunidad de transformarlos en relación a su experiencia personal y dentro de márgenes socioculturales, económicos y políticos determinados. Aunque la noción de identidades trans es relativamente nueva, esto no ignora que a lo largo de la historia y en las diferentes cultural han existido, sólo que ahora parecen ser más visibles, por lo menos en occidente debido al cuestionamiento dirigido a las instituciones que regulan la sexualidad.

[3]  https://www.forbes.com.mx/pena-nieto-propone-permitir-matrimonios-gay-en-mexico/  Peña Nieto propone permitir matrimonios gay en México

[6] Investigación sobre las Personas LGBT en México, CEAV 2016

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    Lean aquí un análisis de Rabea Weis de la historia y la situación actual del movimiento LGBT en México.

    By Rabea Weis

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