Evaluación de la política climática en México. Diagnóstico del cumplimiento de metas del Programa Especial de Cambio Climático 2014-2018

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La evaluación de la política climática es un mecanismo contenido en la LGCC cuyo objetivo es conocer el estado que guarda la implementación efectiva de la política nacional de cambio climático y contribuir al mejoramiento de la misma.  El diagnóstico presentado hoy ofrece un análisis, desde la sociedad civil, tanto del mecanismo desarrollado en el primer ejercicio nacional de evaluación, como de las recomendaciones emanadas de éste.

La evaluación puso de manifiesto importantes retos en torno a la coordinación interinstitucional que deberán ser abordados en la política climática para los próximos años. El Sistema Nacional de Cambio Climático (SINACC) no ha logrado la concurrencia, la vinculación ni la congruencia entre programas, acciones e inversiones de los tres órdenes del gobierno con el PECC; en tanto que la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático, encargada de promover la coordinación de acciones entre las dependencias federales en materia de cambio climático, tampoco ha dado seguimiento puntual a la implementación del PECC.

En lo que se refiere a la política de mitigación, las acciones y metas deben orientarse a reducir las emisiones procedentes de diversos sectores o a mejorar los sumideros de gases y compuestos de efecto invernadero, tomando los compromisos de la Contribución Nacional Determinada (NDC) como punto de partida para el siguiente PECC.  En este sentido, resulta fundamental desincentivar proyectos como la explotación de combustibles fósiles y de yacimientos minerales de carbón y promover la transición energética, incorporando instrumentos de financiamiento y alternativas de fuentes renovables de energía.

En lo que se refiere a la política de adaptación, definida por la ley como como las medidas y ajustes en sistemas humanos o naturales como respuesta a estímulos climáticos, proyectados o reales, o sus efectos, que pueden moderar el daño o aprovechar sus aspectos beneficiosos, hasta ahora los indicadores propuestos se limitan a medir el grado de avance en la elaboración de instrumentos que gestionan el riesgo, pero no se mide su efectiva aplicación. En este sentido, se recomienda, entre otras cosas: a) profundizar en el enfoque de género; b) relacionar más directamente las líneas de acción del PECC con la inclusión de criterios de adaptación y de cambio climático tanto en el sector agrícola como en los proyectos de inversión pública que consideren construcción y mantenimiento de infraestructura señalados en la NDC.